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miércoles, 7 de agosto de 2019

UN HOMBRE SIN CABEZA




Este episodio se refiere a un trabajador del sistema ferroviario en la época de los cincuenta, el episodio pasó en las vías férreas que pasan por el poblado de Nazareno Durango.

En ese tiempo el ferrocarrilero vivía en un carro vagón del ferrocarril en dicho lugar, su trabajo consistía en hacer los cambios de vía del Ferrocarril Central Mexicano que pasa por Nazareno, se cuenta que un día asistió a una boda, en esa época la costumbre era que las parejas se casaban por la mañana, todo el día era de fiesta, la música iniciaba desde tempranito y la totalidad de los habitantes del ejido asistían a la boda, todos se veían como familia, los contrayentes ofrecían desayuno, comida y cena, también se alegraban con sotol, otros con mezcal, alcohol con canela y pocos con cerveza que consumían durante el desarrollo del festejo.

Ese memorable día el ferrocarrilero desde el mediodía empezó a beber las aguas espirituosas de las verdes matas, comió, tomó y anduvo bailando toda la tarde, luego cenó, siguió bailando parte de la noche, y ya beodo recordó que tenía que hacer el cambio de vía de las once de la noche, así bien borracho se fue a cumplir con su trabajo, hizo el cambio de vía y se recostó pensando, descanso un rato mientras pasa el tren, luego vuelvo a hacer el cambio de vía para el tren que pasa a las seis de la mañana y me voy a continuar disfrutando de la fiesta sin ningún pendiente de trabajo, pero para su mala suerte se quedó profundamente dormido con la cabeza recostada sobre el riel que le servía de almohada, el ferrocarril pasó a su hora y ni el ruido y movimiento de los rieles lo despertaron, el tren le cercenó la cabeza, la música de la fiesta seguía escuchándose, la gente seguía divirtiéndose, mientras el cuerpo del ferrocarrilero yacía sin vida tirado bajo las vías y su cabeza entre los durmientes.

Hasta la media mañana del siguiente día la gente se enteró de lo sucedido, el Comisariado Ejidal avisó a las autoridades de Lerdo para que se llevaran el cuerpo decapitado del desafortunado trabajador de los ferrocarriles y se lo entregaran a sus familiares para que le dieran cristiana sepultura.

El fantasma del ferrocarrilero se aparece caminando por la vía, esta alma en pena se aparece ya muy noche, y es aterrador porque es el puro cuerpo sin cabeza, camina y camina por las noches y en su mano derecha lleva colgando la cabeza, y sus ojos brillan cuando se encuentra con gente viva, los que se han topado con esta aparición corren o se desmayan del susto.


lunes, 12 de diciembre de 2016

EL CHUPACABRAS



La leyenda del Chupacabras, comenzó en 1992, cuando los periódicos de Puerto Rico, El Vocero y El Nuevo Día, comenzaron a divulgar las matanzas de muchos tipos de animales diversos, tales como pájaros, caballos, y cabras. En ese tiempo era conocido como El Vampiro de Moca puesto que algunas de las primeras matanzas ocurrieron en la pequeña ciudad de Moca. Mientras que al principio se sospechó que las matanzas fueron hechas aleatoriamente por algunos miembros de un culto satánico, eventualmente estas matanzas se comenzaron a dar alrededor de la isla, y muchas granjas divulgaron pérdidas de vida animal. Las matanzas tenían un patrón en común: cada uno de los animales encontrados muertos tenían uno o dos agujeros pinchados alrededor de sus cuellos.
Algunos supuestos testigos reportaron avistar una figura pequeña color verde oscuro, alrededor de las áreas de las matanzas, dando a los reporteros y la policía, la sensación de que los Chupacabras podían, en hecho, ser una figura extraterrestre; comenzando de esta forma la idea popular de que se trataría de una entidad alienígena.
Poco después de darse a conocer mundialmente las muertes animales en Puerto Rico, otras muertes animales comenzaron a ser reportadas en otros países, tales como República Dominicana, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Perú, Brasil, los Estados Unidos, más notablemente en México. En Puerto Rico y México, El Chupacabras gano estatus de leyenda urbana. Las historias del Chupacabras comenzaron a ser lanzadas varias veces en los noticieros norteamericanos e hispanos a través de los Estados Unidos, y se generaron productos comerciales del Chupacabras, por ejemplo: camisetas y gorras de béisbol.
En donde más auge tuvo este fenómeno y leyenda fue en México, o al menos en el norte del país, fue en el municipio de El Álamo, en el estado de Nuevo León, ya que ahí se reportaron muchos animales muertos, en su mayoría cabras, a supuesta causa del Chupacabras. Incluso en forma sarcástica se le relacionaba con el Ex-Presidente Calos Salinas de Gortari.

lunes, 26 de septiembre de 2016

LA MUERTE



De las muchas historias que hay, la de “La muerte”, fue concebida así:
La primera y más antigua dentro de la humanidad que inspira cierto miedo y respeto a quienes la sienten.
Cuenta que se describe así: su larga barba demuestra su antigüedad, sus ojos blancos y ciegos pues no puede escoger su próxima víctima.
Su vestido holgado pues su trabajo lo amerita, sus pies de caballo pues tiene que ser muy rápida y su azada con la cual a tientas se hace la escogencia.
Ángel del altísimo con el cuál nos encontraremos algún día.

miércoles, 13 de abril de 2016

LAS HORMIGAS ROJAS



Las hormigas pertenecen al Orden de los Himenópteros y a la Familia Formicidae, de las cuales existen más de 12,000 especies.

Muchos grupos humanos las han utilizado como alimento, con fines medicinales, como objetos rituales, como dioses, y como personajes que forman parte de las leyendas y la mitología de los pueblos.

Lo industrioso y cooperativo de las hormigas aparece en muchas narraciones orales del folklore de los pueblos indios, y para muchos ha tenido un papel muy importante en su cultura, como por ejemplo en el mito de creación Cahuila en el cual las hormigas agrandaron el espacio vital para que el pueblo hormiga pudiese vivir.

O como en la mitología hopi que nos habla de la protección que las Personas-Hormigas brindaron a los hombres guardándolos bajo tierra durante la destrucción del Primer Mundo, en las etapas de la creación universal.

Las tribus del norte de California aseguran que las hormigas son capaces de predecir los temblores, y está prohibido molestar a estos insectos en sus nidos. En muchas leyendas de los indios suramericanos las hormigas aparecen como guerreros.

Algunos pueblos tienen clanes referentes a la hormiga como los pimas, quienes dividen cada pueblo en dos clanes: el Clan de las Hormigas Rojas y el Clan de las Hormigas Blancas.

En la tradición oral mexica, Ázcatl fue la hormiga roja que rebeló a Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada, deidad suprema, la Montaña de Nuestra Alimentación, la Tonacatépetl, cuando un día se la encontró el dios por los alrededores de Teotihuacán.

Al preguntarle a la hormiga dónde había obtenido el grano de maíz que llevaba, el insecto optó por ignorarlo y continuó su camino.

Pero como el dios insistiera, Ázcatl lo invitó a que la siguiese. Quetzalcóatl no podía entrar por los lugares tan pequeños por donde nuestra amiga accedía fácilmente, por lo que el dios se convirtió en una hormiga negra.

Sólo así pudo meterse en el interior de la montaña y reunirse con ella. La hormiga roja le llevó a un lugar donde había montones de granos de maíz.

Emocionado, el dios tomó muchos de los granos y le dio efusivamente las gracias a Ázcatl por tan soberbio regalo.

Quetzalcóatl llevó los granos a otros dioses quienes, a su vez, se los dieron a los hombres. Los granos tenían muy buen sabor, y los humanos se deleitaron con ellos.

Pero pronto se acabaron, y Quetzalcóatl pensó que era muy dificultoso estar yendo a la montaña por más a cada rato. Intentó llevarse la montaña, pero no pudo; entonces, los dioses le pidieron ayuda a Oxomo, creador de la cuenta del tiempo, y a Cipactonal, diosa de la astrología y los calendarios, quienes dijeron que si Nanáhuatl, el dios leproso, patrón de las enfermedades de la piel, lanzaba un rayo sobre la Montaña ésta se abriría. Los tlaloques, dioses de la lluvia ayudantes de Tláloc, hicieron llover y Nanáhuatl lanzó un rayo que abrió la Montaña, los granos surgieron y quedaron a disposición de los hombres. 

Por otra parte, el símbolo de la delegación Azcapotzalco, en el Montículo de las hormigas, del Distrito Federal, está representado por una hormiga roja rodeada de granos de maíz, en honor al descubrimiento de este cereal por los toltecas cuando observaron que las hormigas escondían bajo la tierra suculentos granos en la región de Tamoanchán, el lugar mítico y paradisíaco, localizado arriba de los nueve niveles del Cielo, y en el lugar donde Quetzalcóatl y la diosa Quilaztli, por otro nombre Cihuacóatl, llevaron los huesos sagrados con los que crearon a los primeros seres humanos. Por tanto, las hormigas fueron sagradas para los toltecas, ya que a ellas se debía el conocimiento de una gramínea tan importante para los pueblos mesoamericanos.



sábado, 13 de junio de 2015

CATALINA SUÁREZ, LA MARCAYDA



Doña Catalina tuvo por padres a don Diego Suárez Pacheco y a doña María Marcayda.

En 1509, sus padres emigraron a la isla La Española como acompañantes del séquito de Diego Colón.

Catalina y sus hermanos les dieron alcance un año después. Al poco tiempo, doña Catalina dejó la isla para trasladarse a Cuba como dama de compañía de María de Cuéllar, prometida de Diego Velázquez de Cuéllar, el conquistador de Cuba.

En Cuba, doña Catalina vivía en la casa de su hermano Juan, en Baracoa. Conoció a Hernán Cortés y, aun cuando carecía de dote, el futuro Capitán la esposó en el año de 1515, a regañadientes.

Cuando Cortés se marchó a explorar México y traicionó a Diego Velázquez, Catalina fue despojada de las propiedades de su marido y quedó en mala situación económica.

Pasada la conquista de México, Cortés se encontraba cómodamente instalado en su casa de Coyoacán, cuando decidió traer a su esposa de Cuba, a pesar de encontrarse rodeado de bellas mujeres, como una de las hijas de Moctezuma.

En México, la Marcayda llevaba una buena vida plena de diversiones y ociosidades, entre bailes, suntuosos vestidos y costosas joyas. Cortés la obsequió con tierras y esclavos. Parecían un feliz matrimonio, en apariencia...

La Marcayda era sana, guapa, bien vestida, pero infeliz en su matrimonio.

Una noche de Todos Santos, la pareja ofreció una cena a sus amigos en su casona de Coyoacán.

Catalina estaba contenta y quizá un poco achispada con el vino que había bebido. En un momento dado, la Marcayda reclamó al capitán Solís de tomarse la libertad de mandar sobre sus propios esclavos sin consultarla.

El capitán, apenado, respondió que el que los ocupaba no era él sino don Hernán. Catalina retrucó que en adelante nadie se metería con sus cosas.

Al oír los dicho, Hernán contestó medio en chanza y riendo: -“¿Con lo vuestro, señora? ¡Yo no quiero nada de lo vuestro!”- 

Ante estas palabras, Catalina, enojada, abandonó la mesa y a los comensales. La fiesta siguió.

En sus aposentos la Marcayda lloraba junto a su camarera Ana Rodríguez, y le confiaba que era muy infeliz.

Al terminar la reunión, Cortés subió a la recámara matrimonial y trató de consolar a Catalina sin mucho éxito.

Se apagaron las luces y todos se recogieron en sus habitaciones. A la media noche, una esclava india avisó a doña Ana que algo sucedía en la alcoba del matrimonio.

Ésta acudió a la recámara, abrieron la puerta y vieron que el Capitán sostenía en sus brazos el cuerpo inerte de la Marcayda, que presentaba moretones en la garganta; las cuentas de su collar de oro yacían sobre la cama deshecha.

Ana preguntó a qué se debían esos moretones, a lo que Hernán respondió que la sostuvo del collar cuando su esposa se había desvanecido.

Pero las sospechas de que Cortés la había matado surgieron, máxime que en Cuba le había dado malos tratos y hasta golpeado.

Al otro día, Catalina presentaba: …los ojos abiertos, e tiesos, e salidos de fuera, como persona que estaba ahogada: e tenía los labios gruesos y negros; e tenía asimesmo dos espumarajos en la boca, uno de cada lado, e una gota de sangre en la toca encima de la frente, e un rasguño entre las cejas, todo lo cual parecía que era señal de ser ahogada la dicha doña Catalina e no ser muerta de su muerte.

Al ser acusado de haberla matado, Cortés respondió: -“¡Quién lo dice, vaya por bellaco, porque no tengo de dar cuentas a nadie!”- 

Así, quedó impune otro crimen más del conquistador.

jueves, 11 de junio de 2015

EL PÁJARO AZUL Y EL COYOTE



Cuentan los abuelitos que hace ya mucho tiempo, el hermoso Pájaro azul tenía las plumas descoloridas y muy feas.

Pájaro Azul vivía cerca de un lago cuyas aguas tenían un bellísimo color azul. Cada día Pájaro Azul se bañaba en el lago cuatro veces y cantaba feliz:

-“Hay un agua azul. Se encuentra aquí.  Yo entré al agua, Y me puse todo azul”-

El cuarto día que Pájaro Azul se bañó en el lago, todas sus plumas se le cayeron y salió del agua completamente desplumado.

Pero el quinto día, al salir del agua vio que sus plumas volvieron a crecer y eran azules.

Durante todos estos días, el dios Coyote había estado observando a Pájaro Azul para cazarlo, pues estaba famélico, pero le daba miedo entrar al agua azul.

Al quinto día, Coyote le preguntó al ave:

-“¿Podría usted decirme cómo fue que sus feas y descoloridas plumas se le convirtieron en esas plumas azules y hermosas? Es usted la más bella ave que vuela por los cielos. ¡Yo también quiero ser azul!”-

Pájaro Azul le respondió que se había bañado en el lago cuatro veces, mientras cantaba una canción.

Como el pájaro era muy bueno, le enseñó la canción a Coyote.

Esperanzado con ser azul, Coyote hizo su miedo a un lado y se arrojo al agua, acción que repitió durante cuatro días, sin olvidar la canción que le enseñara el ave. Al quinto día, Coyote lucía un esplendoroso color azul.

Muy orgulloso de su nuevo color, se puso a pasear por todos lados, miraba a todas partes para ver si alguien se daba cuenta de lo fino y hermoso que se veía.

Entonces se puso a correr rápidamente mirando hacia el suelo para ver si su sombra era también azul, tan ocupado estaba que no se dio cuenta que chocaba contra un tocón de un árbol, el cual se cayó y levantó un montón de polvo de tierra por todos lados que la cayeron a Coyote en su pelaje.

Desde entonces, todos los coyotes son del color del polvo de la Tierra.

jueves, 4 de junio de 2015

LA CALLE DEL PUENTE DEL CLERIGO



En 1649, vivió el sacerdote Don Juan de Nava, quien cuidaba a su sobrina Doña Margarita Jáuregui ya en edad núbil.

Don Duarte Zarraza, caballero portugués de buena presencia, conoció a Doña Margarita en una fiesta virreinal y la cortejó hasta hacerse novios.

Don Juan investigó la vida de ese caballero y descubrió que tenía una vida disipada, también deudas y se separó de dos mujeres dejando bastardos.

Así que le prohibió a su sobrina seguir el noviazgo, pero hizo caso omiso para tener un romance furtivo.

Al caballero portugués también le prohibió lo mismo ni acercarse a la casa ni al puente cercano.

Como el sacerdote siempre se opuso al romance, Don Duarte tuvo deseos de matarlo.

Una noche Don Duarte fue a casa de su amada para convencerla de escapar a Puebla de los Ángeles donde se casarían, pero repentinamente vio a Don Juan caminando por el puente.

Don Duarte, ya iracundo, llegó al puente, discutió y le clavó su puñal al sacerdote en la cabeza, aquel cayó muerto y lo tiró al agua.

Don Duarte se ocultó, porque muchos sabían de la oposición del sacerdote, y después se refugió en Veracruz por casi un año.

Pasado ese tiempo, regresó por Doña Margarita y una noche caminó por aquel puente hacia su casa... no se sabe que le sucedió, pero a la mañana siguiente amaneció muerto con mueca de terror y estrangulado por un esqueleto sucio vestido con sotana hecha jirones que tenía clavado en el cráneo el mismo que el le había clavado al opositor de su amor.

Tiempo después debido a esa leyenda, al puente y a la calle que después se formó se le llamó La Calle del Puente del Clérigo, y después se renombró a 7a. y 8a. de Allende.

sábado, 30 de mayo de 2015

LA NOVIA DE CULIACÁN



Un domingo como a las 5 de la tarde caminaba por el centro cerca de la catedral de Culiacán, cuando en la otra acera vi a una mujer menudita con un rostro acariciado por el paso del tiempo, una mirada muy tierna y tan llena de esperanza que por momentos me parecía irreal, pero la cosa que me desconcertó y me llamo mas la atención era que venía portando un vestido de novia, todavía muy blanco, pero un poco deshilachado.

Como yo andaba sin prisas,  me que quede observándola hasta que entro a la catedral.

Soy curioso, me acerqué a un comerciante que estaba en la puerta de su negocio, y me conto esta historia:

Es Lupita Leyva Flores;  la novia de Culiacán. Unos cuentan que fue en los años cincuenta, pero realmente paso 1948.

La catedral de Culiacán se había llenado de los mejores arreglos florales, familiares y amigos  de la pareja abarrotaban el atrio, Lupita lucia esplendorosa, El sacerdote estaba  en  puerta de la iglesia esperando a recibir a los novios, pero el novio no llegaba, la gente como en estos casos le gustaba murmurar. 

De pronto, ¡llego!  El novio elegantemente entrando por la puerta principal, todo fue sonrisas y aplausos.

De pronto los aplausos se confundieron con dos disparos de revólver. El novio cayó  instantáneamente,  ensangrentado, desposándose con la muerte.

El mejor amigo de lupita -algunos dicen que por celos- hecho mano a su pistola y soltó los disparos mortales, para después salir corriendo.

Según cuentan lupita enmudeció al momento, sus ojos se engrandecieron y salieron dos grandes lágrimas, no podía creer, no quería creer.

Durante una semana lupita se quedo con la mirada fija y en silencio,  sus amistades preocupadas no la dejaron sola en todo este tiempo, pero lupita no reaccionaba.

Un domingo, exactamente a al cinco de la tarde, Lupita con la extrañeza de todas las personas que la rodeaban y cuidaban,  empezó tranquilamente  a ponerse su vestido de novia, se arreglo y emprendió de nuevo su camino hacia la catedral .

Un camino que volvió a recorrer durante más de veinticinco años, Lupita no quería renunciar a su felicidad, buscaba esa última esperanza de que dios no le podía negar la felicidad, de que ninguna tragedia había sucedido y que al llegar a la catedral ahí estaría su amado esperándola.

Así lupita hizo su camino todos los domingos a las cinco de la tarde a la catedral en busca de su esperanza.

Veinticinco años lupita no perdió su esperanza,  mas allá de lo racional, mas allá de de lo imposible mantuvo sus sentimientos y su lealtad, ¿irracional? cada quien juzgue. 

Entrañable para aquellos que durante años la miraron transitar por la Avenida Álvaro Obregón, Ángel Flores, Miguel Hidalgo, el Mercado Garmendia, el Hospital Civil, las tiendas de telas y mercerías, Guadalupe Leyva Flores ha jugado con el tiempo transcurrido, con esas calles.
  
Lupita murió en los años ochenta. No recuerdo la fecha.
  
Ella era Lupita Leyva flores, la novia de Culiacán, una historia, una leyenda.

viernes, 29 de mayo de 2015

LAS COSTILLAS DEL DIABLO



Cuenta una leyenda que el diablo se iba a llevar a su casa una piedra; después de que la hubo atado con mecates, trató de arrancarla del suelo de lava Volcánica donde estaba, pero fue tanto su esfuerzo que dejó marcadas las costillas, y al no poder cargarla antes de que el gallo cantara, la abandonó.

Otra leyenda asegura que existen túneles que van desde el Colegio Jesuita hasta distintas haciendas y parroquias de la periferia.

Asimismo, se habla de una campana encantada; al respecto, cuentan que cuando fueron colocadas las campanas en la torre grande, en 1762, una de ellas cayó y se hundió en el suelo, quedando allí encantada.

En 1914, cuando llegaron al pueblo los carrancistas, se dice que trataron de sacarla pero que fue inútil, ya que entre más escarbaban, aquella más se hundía.

Se habla también de que en los cerros hacen sus sesiones las brujas y que después salen a chupar la sangre de los niños pequeños, principalmente de aquellos que no están bautizados.

También se cuenta de un jinete vestido de negro, con botonadura de oro, que se aparece en algunos caminos, sobre un caballo negro, de cuyos cascos y cola salen chispas; aseguran que seduce con su riqueza a la gente codiciosa.

jueves, 28 de mayo de 2015

LA NOVIA DE BLANCO



En el año de 1863 vivía en la Villa de Patos, actualmente conocida como General Cepeda, en el estado de Coahuila, un apuesto militar muy enamorado de una joven que resaltaba por su increíble belleza.

El gallardo militar se encontraba a las órdenes del general Victoriano Cepeda, un destacado político y profesor que peleaba en contra de la Intervención Francesa.

Desde que los enamorados se habían comprometido en matrimonio, la muchacha estaba depositada en la casa de sus futuros padrinos de boda, como era la costumbre por aquellas lejanas épocas, en cuya casa debía permanecer hasta que el matrimonio se realizase.

En un rancho llamado San José del Refugio, tuvo lugar una batalla entre el Congreso y el Gobierno del estado.

El joven prometido acudió a la casa donde se encontraba su novia para avisarle que debía participar en la contienda, pero que regresaría a buen tiempo para la boda, y le pidió que estuviese preparada para su regreso.

Llegado el día de la boda, la joven se atavió con un albo y hermoso vestido, adornó su pecho con un collar de perlas, y sus pequeñas orejas con aretes de oro.

Pero el militar nunca llegó a la ceremonia, pues una mortífera bala dio término a su vida y a sus ilusiones.

Cuando le avisaron a la triste novia la muerte de su compañero, se volvió completamente loca.

Desde entonces recorría las calles de Villa de Patos vestida con su hermoso vestido blanco.

Caminaba desde la Iglesia de San francisco de Asís, tomaba las actuales Calle de General Cepeda, seguía por la Calle de Zaragoza, por la de Guerrero, por la de Juárez, hasta llegar a la casa de sus padrinos, donde había sido depositada. Un cierto día, la joven novia murió.

Pero su espíritu siguió vagando en su eterno recorrido, esperando siempre la llegada de su prometido.

Los padrinos de la boda inconclusa abandonaron la casa, ya que no podían resistir la presencia del fantasma de la novia.

La casa quedó solitaria, nadie quería vivir en ella porque la novia se aparecía con su vestido blanco, flotando sin tocar el suelo, con un ramo de rosas blancas en la mano y un manto de encaje que le cubría la cabeza y la cara. La casa existe todavía, pero nadie la quiere habitar.

martes, 26 de mayo de 2015

EL SOMBRERÓN



El Sombrerón es un personaje mágico que usa un gran sombrero y vive en las cuevas de la región de Tuxtla, en el estado de Chiapas.

Su vestimenta cambia en atención a quien se le aparece.

Si la elegida es una mujer, entonces El Sombrerón se disfraza de catrín citadino; pero si la muchacha es de rancho, el chaparro se viste de humilde ranchero.

Si se trata de aparecerse a una joven indígena, pues se transforma en un indio guapo. Es variable.

A las mujeres siempre se les aparece, son sus preferidas. Les obsequia con regalos como collares, perfumes y aretes, y se las lleva a su cueva.

Las mujeres desaparecen muy seguido porque El Sombrerón se las roba y nunca más se las vuelve a ver.

A veces solamente se encuentra su capa en las cuevas adonde se refugia este malvado ser.

Cuenta la leyenda que un día una joven muy bonita se escapó de la cueva donde la había escondido El Sombrerón.

Como la chica era lista, se robó muchas de las joyas que el malvado tenía en la cueva. La familia de la muchacha progresó con ese dinero y dejó de ser pobre.

¡Esa vez salió burlado El Sombrerón! Este ser diabólico también disfruta robándose a los niños, los engaña dándoles juguetes que trae colgados a su enorme sombrero.

Los niños nunca más aparecen.

Dicen los que saben que en vida El Sombrerón fue un bandido que se dedicaba a asaltar los carruajes de los viajeros en el tiempo de la Colonia, y que de esos hurtos provienen todas las joyas con las que seduce a las mujeres.

Parece ser que murió cuando las autoridades virreinales lo atraparon y él intentó escapar. Es su alma la que anda penando y haciendo maldades. Todos le tienen miedo.

lunes, 25 de mayo de 2015

LA LEYENDA DEL VOLCÁN DE COLIMA



El Volcán de Colima, llamado también Volcán de Fuego está en el estado de Jalisco, al suroeste de la ciudad de Guzmán.

Mide 3,886 metros de altura y por el aislamiento del cono y sus contornos bien definidos, es uno de los volcanes más hermosos de México.
La historia menciona violentas erupciones ocurridas en 1575, 1611, 1806, 1808, 1818.

Su leyenda dice que hace varios siglos, en los años de la colonia, el rey Colimán, gobernador de la región vivía en su mansión en las afueras del volcán con sus fieles doncellas y guerreros.

La historia dice que después de una discusión con el virrey español, este rodeó a Colimán y su gente en su propia mansión, les cortó el agua y los alimentos, y los amenazo con matarlos si salían de ahí.

Así duraron varios meses, pero como no podían vivir y su muerte era inevitable, intentó escapar una noche junto con sus doncellas y guerreros, pero fueron descubiertos por los españoles.

Entonces para evitar ser capturado, el rey se aventó al volcán y lo siguieron sus doncellas y guerreros. Se cuenta entre los que viven en la región, que el volcán hace erupción cuando son maltratados los descendientes del rey Coliman o de sus doncellas y guerreros.

miércoles, 13 de mayo de 2015

UNA LEYENDA SOBRE EL TEQUILA



Respecto al origen del tequila, una vieja leyenda nos relata que hace ya varios siglos unos indígenas de Jalisco se guarecieron en una cueva para escapar a una fuerte tormenta que se solazaba sobre unos campos de agave.

Unos imprevistos rayos cayeron sobre los corazones de las plantas, los quemaron, los almidones se cocieron y surgió una especie de miel.

Un excitante aroma llegó a los habitantes de esa región, quienes tomaron trozos de los corazones quemados y lo saborearon, pues eran sumamente dulces. Uno de los indios dejó un poco del meloso líquido en un jarro y lo olvidó por un tiempo.

Cuando días después regresó a su choza, descubrió que un agradable olor inundaba su casa y que del jarrito salía una especie de espuma blanca.

Curioso, probó ese nuevo brebaje que en seguida le calentó el pecho y le proporcionó bienestar.

Pasado un rato, sentíase ligero, animoso, y alegre. Comunicó su hallazgo a sus compañeros quienes lo probaron y estuvieron de acuerdo en que tan maravilloso líquido era un verdadero regalo de los dioses, específicamente de Mayahuel, la diosa que dio a los indios el pulque.

Una errónea creencia muy difundida respecto al tequila cuenta que el emperador Moctezuma II en una cena ofrecida a Hernán Cortés, le obsequió con una copa de tal bebida.

Creencia que oscila entre la verdad y la mentira como toda leyenda que se precie. Lo que sí es un hecho es que en tiempos prehispánicos el agave  se utilizaba para muchos menesteres, pues ya era conocido por los pueblos mesoamericanos desde hace alrededor de 9000 años.

Con sus pencas se construían techos, se fabricaban agujas, cuerdas y papel, las pencas secas servían como combustible, y con sus cenizas se elaboraba una especie de jabón.

Además, su savia servía para curar heridas y quemaduras, como hasta la fecha se emplea.

Asimismo, el maguey azul usaba para preparar miel y fibras para tejer, de su tronco horneado se obtenía un dulce muy sabroso que en nuestros días recibe el nombre de “mezcal”.

miércoles, 25 de marzo de 2015

LOS DOS MUNDOS



Tääy-Jërëëny, los espíritus principio y fin de todas las cosas, dispusieron formar otro mundo, el Ja Tuk It, cuando se dieron cuenta que los seres humanos, de los cuales descienden todos los indios mixes, eran muy desobedientes, y por lo tanto no tenían derecho para la inmortalidad.

En ese nuevo mundo los hombres vivirían y morirían, era muy parecido al que vivimos ahora, pero mucho más bello: la naturaleza era más hermosa, los hombres y las mujeres también.

Habría tranquilidad, paz, armonía, e igualdad; las penas no existirían, ni las enfermedades ni el egoísmo ni la maldad.

Ya que los Tääy-Jërëëny no dejaron pasar a Ko’oypyë, El Malo, que había llevado la maldad y la desobediencia a Tuk It, el primer mundo donde, viven los hombres.

Los habitantes del mundo alterno son muy superiores a los que viven en Tuk It, son más sabios y aprenden mucho más rápido; son fuertes y tienen mucha energía.

Cuando estos hombres privilegiados van a visitar el mundo Yuk It, nadie puede verlos, solamente los seres superiores  y sabios tienen la facultad de poderlos ver, por esta razón, son los intermediarios entre los humanos y Tääy-Jërëëny.

Para tenerlos contentos, los mixes llevan a cabo en el nacimiento y en la muerte celebraciones con comidas, bebidas, danzas y ofrendas a los dioses.

Ya que una persona muere, anmajä’äwën, su alma, sale del cuerpo, e inicia su recorrido por las cuatro grandes aguas, los cuatro grandes caminos de la vida: el camino rojo, el del nacimiento; el camino blanco de la bondad, siempre pleno de luz; el camino amarillo, el de la muerte; y el camino negro, siempre lleno de maldad y oscuridad.

Al momento en que el alma se desprende del cuerpo se dirige al camino amarillo, el mismo camino del dios Sol, cruza una región oscura, hasta que vuelve a encontrar el camino rojo y vuelve a nacer, de la misma manera que sucede con el Sol, nuestro dios.

Tal es la razón por la cual todo en los pueblos mixes está orientado hacia el camino rojo: las comunidades, las casas, las iglesias… Durante el camino de regreso, las personas pueden observar todas las acciones que efectuaron en vida, desde que eran chiquitas, hasta que muere en el Tuk It, y llega al momento en que nació, al límite entre este mundo y el más allá.

Cuando el alma llega a este punto está sumamente cansada, es cuando los familiares le ofrecen agua y comida para mitigar su hambre y su sed. En este punto, el alma  se demora y no puede pasar, entonces emplea el machete que siempre debe llevar para poder abrirse camino, así como los obligatorios huaraches le permiten no espinarse.

Este paso es mucho más difícil para los aatsu’ux’okpë; es decir, los que murieron en accidentes, llenos de desgracias o se suicidaron. En cambio, las personas muertas por muerte natural no tienen dificultad en dar el paso. A los primeros se debe ayudarlos con rezos y ceremonias, y con ofrendas para la Madre Tierra y demás dioses. 

Al lograr pasar, las almas se encuentran con un río, que divide a los dos mundos. Ahí se encuentran el Tecolote, el Águila, la Comadreja, la Culebra Prieta, el Wakoo, especie de zopilote que se ríe a carcajadas cuando anuncia desgracias y otros muchos animales más. Todos estos animales son los mayuut, los mensajeros al servicio de los dioses, que anuncian a los humanos cuando ya deben acudir al Ja Tuk It.

Para ayudar a cruzar el río que llevará a las almas al Más Allá hay un perro negro, pues las aguas del río nunca se deben tocar porque están impuras, y al llegar al más allá no podrían volver a nacer por estar sucias.

Al cruzar el río el camino es bello, lleno de luz, flores y plantas; continuamente lo están barriendo para que esté impoluto. Ahí se reciben las almas que deben estar muy limpias, por lo cual al muerto se le debe bañar, vestir con sus mejores ropas y zapatos.

Si se trata de una mujer, los familiares le agregan sus collares y aretes, que colocan en su cuello y orejas y en el ataúd, porque a donde llegan es un lugar de alegría donde las almas siempre están felices. Donde empieza la verdadera y mejor vida.

lunes, 9 de febrero de 2015

CÍBOLA Y QUIVIRA



En algún lugar de Sonora, al Noroeste de México, se decía que eran siete ciudades cuyos edificios estaban hechos de oro y adornados con piedras preciosas.

El mito del Cíbola y Quivira, al igual que la de El Dorado se alimentaba más de rumores y fantasías que de hechos científicos y racionales comprobables.

Se le dio este nombre porque en las llanuras donde se encontraba asentada entonces se encontraba pletóricas de bisontes, estos animales no se conocían en Europa, por lo que los primeros expedicionarios le bautizaron como Cíbola.

Según las versiones de los náufragos de la fracasada expedición de Pánfilo de Narváez a la Florida en 1528, habían oído que tierra adentro se hallaba una ciudad que desbordaba riquezas.

A este mito se unió una antigua leyenda española de 713 que decía que siete obispos huyeron de Mérida, España para no caer en manos de los árabes que habían conquistado la península ibérica.

Se decía que los obispos huyeron con grandes riquezas. Cuando se realizó la conquista de América dicha leyenda se hallaba presente en la mente de los europeos.

Se pensaba que cada obispo fugitivo había fundado una ciudad llena de riquezas, lo que no quedaba claro es ¿Cómo llegaron a América? Si en ese entonces atravesar el mar requería planeación, dinero y espíritu emprendedor. Además de los peligros que supone viajara con un equipaje lleno de objetos de valor.

Nombre de las 7 ciudades de Cíbola: La leyenda original se magnifico, pasando de ser una sola ciudad a ser siete nombradas como Aira, Anhuib, Ansalli, Ansesseli, Ansodi, Ansolli y Con, que conformaban el reino de Cíbola y Quivira.

En el intento de localizar y conquistar la ciudad se realizaron expediciones, donde algunos exploradores encontraron la muerte.

Algunos exploradores llegaron al desierto de Sonora en 1529 y vieron las casas de los habitantes del desierto construidos a orillas de voladeros, a lo lejos asemejaba una ciudad, además el brillo del sol sobre la arena le confería un color dorado que se confundió oro y piedras preciosas.

En otra expedición de 1540 se descubrió que lo que había sido visto en 1528 eran solamente casas de adobe construidas en los riscos del desierto y con habitantes hostiles dispuestos a todo antes que perder su patrimonio y su tierra.

En la actualidad se pueden observar las ruinas de un viejo asentamiento en el desierto de Nuevo México que se le llama La Gran Quivira en recuerdo al mito que alimento la exploración del entonces desconocido desierto norteamericano.